5/8/18

André Almeida: "He crecido, no soy el mismo que se marchó de Portugal"

Entrevista exclusiva a André Almeida, defensa central portugués que destaca en la A Lyga, la primera división de Lituania con FC Stumbras, vigente campeón de la copa. 

Imagen autorizada por André Almeida

El defensa central André Almeida (Massamá, 1995), actualmente enrolado en las filas de FC Stumbras, es uno de los hombres a seguir fuera de Portugal, de hecho se encuentra en un momento claro de crecimiento desde que dejó Portugal a comienzos de 2017. 

Formado en la cantera de Real SC y Os Belenenses, internacional en las categorías inferiores lusas, también jugó en Oeiras y Oriental antes de marchar a Lituania, sumando en total cerca de 120 partidos oficiales en categoría senior. 

Rápido en el corte, su ratio de balones robados sin pérdida de la posesión es asombroso y con 188 centímetros el juego aéreo es uno de sus puntos altos en un campeonato tan físico como el lituano. Del mismo modo, destaca tácticamente en un equipo que está consiguiendo cambiar la historia del fútbol lituano, muy centrado en los éxitos de equipos como FK Zalgiris o Ekranas, al menos en la última década. 

En FC Stumbras tiene la confianza de Mariano Barreto, ex técnico de Marítimo y Naval en Portugal y de la selección de Etiopía, y ya ha sido capaz de conquistar una copa de Lituania, haciéndose un nombre en un campeonato en el que la representación en las competiciones europeas se está haciendo habitual. 

A continuación les dejo con la entrevista:

Después de jugar durante toda su carrera en clubes de Lisboa, ¿cómo surge el salto hasta Lituania?

El salto surgió en un momento en que las cosas estaban corriendo muy bien a nivel individual y colectivo. La propuesta llegó a través de un director de Real SC y era muy difícil de rechazar, ya que suponía pasar del campeonato de Portugal a una primera liga. Lo medité muy bien con mi familia y decidimos que era lo correcto para mi carrera.

En algo más de un año ha conseguido ser un fijo en el equipo, ha conquistado un título y ha debutado en la Europa League, ¿puede decirse que ha cumplido con sus objetivos?

Sí, el club ha hecho cosas muy buenas desde que llegué. En los primeros días me pasaron el mensaje de que el objetivo sería luchar por la calificación para la liga Europa. Hemos logrado alcanzar ese hecho, no por la clasificación de la liga, sino por la conquista de la Copa, lo que dio aún más sabor a nuestro logro. 
Para este año, el objetivo se ha mantenido y hasta ahora las cosas han corrido muy bien. Estamos en el tercer puedo del campeonato y seguimos en la Copa, así que, iría que estamos en un buen camino para alcanzar nuestros objetivos. 
En términos individuales los objetivos pasan siempre por hacer el máximo número de partidos y evolucionar cada día, a cada entrenamiento. Y, por supuesto, hacer que el club alcance sus objetivos, que es lo más importante. 

                Imagen autorizada por André Almeida
Viéndolo jugar al nivel que lo hace, ¿cómo es que se fue de Portugal sin debutar en la Liga NOS?

No puedo decir que haya una explicación para ello. Podría decir que fue por falta de oportunidades o de suerte, pero la verdad es que no soy el mismo jugador que abandonó Portugal. 
Crecí y evolucioné mucho desde que estoy aquí y, en ese aspecto, tengo que atribuir gran culpa al Profesor Mariano Barreto. Me enseñó a ver el fútbol de una manera diferente, a encarar cada juego y cada entrenamiento como si fuera el último de la carrera. 
El hecho de que su entrenador adjunto sea Juan Luis, ex defensa del Marítimo, me ayuda mucho en mi evolución. Por lo tanto estar en el sitio correcto con las personas correctas tiene siempre un peso en nuestra evolución.

¿Qué es lo mejor que ha vivido hasta el momento en su profesión?

Puedo decir que tuve 3 buenos momentos en mi carrera. El primero fue el hecho de haber sido llamado a la selección sub-20. A pesar de no haber realizado ningún juego es un sentimiento muy especial ver nuestro nombre en una convocatoria y estar rodeado de grandes jugadores. Sentir la camiseta nacional es un sentimiento inexplicable. 
El otro momento es que hemos ganado la copa de Lituania. Fue un juego en el que nos daban como derrotados, sin ninguna hipótesis. Jugamos con el gran campeón de Lituania, con una hegemonía que ya venía de algunos años y todo el mundo decía que éramos un equipo de niños que había llegado a la final por mera suerte. La verdad es que vencemos el juego y contrarrestamos todas las expectativas, lo que hizo que fuera un momento muy especial. 
El último, y más reciente, fue la participación en la Liga Europa. Es el sueño de cualquier jugador estar inserto en una de las mayores competiciones mundiales. Jugamos contra el Apollon Limassol, un equipo poderoso y con alguna historia en las competiciones europeas, y perdimos 2-1. Hemos hecho historia al ganar el primer partido, en casa, en el debut del club en las competiciones europeas, pero después, fuera de casa acabamos por perder 2-0. Fue un gran momento participar en una eliminatoria, jugar fuera de casa con el equipo adversario a precisar el resultado y el estadio lleno a apoyar. Son cosas que me hacen amar este deporte aún más y que me dan aún más fuerza para continuar

 Con 23 años, todavía le quedan mucho por delante, ¿con qué sueña como profesional?

Mis sueños creo que son los mismos que todos los jugadores de fútbol. Llegar al final de la carrera, mirar hacia atrás y ver que me dejé todo en el campo, sentir orgullo por todo lo que pasé y por todo lo que hice como jugador. Obviamente quiero ganar el máximo de títulos posibles y todo el mundo tiene el sueño de representar a su selección, eso no hay duda. 
Pero, sobre todo, quiero dar estabilidad a mi familia, quiero dejar mis orgullosos. Quiero sentir que todo lo que hice mientras el jugador no fue en vano.