1/7/18

Así es Dolores Silva, nueva jugadora del Atlético de Madrid

La medio portuguesa Dolores Silva se ha comprometido con el vigente campeón de la Liga Iberdrola, el Atlético de Madrid, que tiene el reto de la Champions como uno de los objetivos en la temporada 2018/19.


El último fichaje del doble campeón de la Liga Iberdrola, el Atlético de Madrid, Dolores Silva (Queluz, 1991) es reconocida como la mejor medio defensiva de Portugal en los últimos años, siendo además una de las jugadoras más completas de su generación. 

Capaz de atacar y de defender con calidad, se enfrenta a un reto enorme, quizás el más alto de su carrera, ya que el Atlético de Madrid tiene el objetivo de ser un equipo importante, de nuevo en España, pero también en la Champions. 

Si valoramos su hoja de servicios, además de jugar en 1º Dezembro, club que dominó el fútbol portugués antes de la irrupción de Futebol Benfica, At. Ouriense o Sporting CP, acumuló una gran experiencia en la Frauen-Bundesliga, ya que, entre 2011/12 7 2016/17 jugó en el Disburgo y FF USV Jena.

El curso pasado fue subcampeona de la Liga Allianz de Portugal con SC Braga, cayendo ante Sporting CP en la final de la Taça y en la Supertaça.

Entre sus virtudes destaca por ser una guerrera, gracias a su agresividad y consistencia, especialmente en labores defensivas. Sin embargo, su importancia en el equipo va más allá, según nos comentaba Joana Flores: "Dolores Silva es, en mi opinión, una de las jugadoras portuguesas con más clase que he visto jugar en la selección. Su polivalencia en el terreno de juego llama la atención". De hecho, teniendo en cuenta que su principal función es la de ser un sostén defensivo, debemos destacar que con SC Braga consiguió hacer 7 goles en los 27 partidos oficiales que disputó. 

113 veces internacional con Portugal (entre la el combinado A y sub 19), fue una de las claves en la primera presencia del combinado que dirige Francisco Neto en la fase final de una Eurocopa, donde por ejemplo, la vimos jugar también como lateral izquierdo.

Fuente: Pedro Bouças