28/11/17

Tres partidos de... Bruno Saraiva

Dedicamos un nuevo capítulo a la serie "Tres partidos de" a Bruno Saraiva, jugador y técnico que ha desarrollado una interesante carrera profesional. 


Retomamos la serie "Tres partidos de" repasando la carrera de Bruno Saraiva, un profesional que siempre ha estado disponible para SC Olhanense, de manera que, su trayectoria ha sido un ir y venir al Estadio José Arcanjo, incluso desde niño.

Con más de 400 partidos disputados defendiendo la camiseta rojinegra como jugador, en el curriculum de Bruno Saraiva destaca su paso por Atlético CP, Barreirense y Olivais e Moscavide, club en el que colgó las botas. 

Como entrenador, además de dirigir a SC Olhanense en dos etapas (2013 y 2017), cuenta con experiencia en otros cuatro equipos del Algarve (AlmancilenseQuarteirense. Louletano y Moncarapachense) y Fátima. 

Brillante analista, teniendo en cuenta su juventud y su experiencia, podemos estar ante uno de los técnicos a tener en cuenta en Portugal en los próximos años. 

A continuación les dejo con los tres partidos de Bruno Saraiva:


Con esta victoria garantizamos el paso a los cuartos de final de la Taça, cuando jugábamos en la segunda b y nuestros rivales en la primera división.  
Después de empatar, con un gol de Lau, en un partido que se nos puso en contra muy rápido. A dos minutos antes del descanso, un centro desde la derecha de Có fue cortado con un desvío de la defensa para la entrada del área, donde yo me había situado. Entonces controlé con el pecho y de primera hice un gol de esos a los que los periódicos dedican titulares y que levantan los estadios.  
Fue uno de los goles más importantes de mi carrera y que me marcó para siempre, todavía más al permitirnos jugar ante Sporting CP en la siguiente ronda en el José Arcanjo. 


Aunque como jugador, disputé más de 400 partidos con Olhanense, hacerlo como técnico es muy diferente. De la pasión y el entusiasmo se pasa a una responsabilidad y presión inconmensurable. 
El partido me supuso una sensación increíble, indescriptible. Primero porque fue mi estreno como entrenador principal de SC Olhanense, y lo hacía en la Primeira Liga ante un candidato a jugar en Europa. 
La propuesta para entrenar al equipo fue un miércoles, fuimos presentados y en seguida dirigimos el entrenamiento, así que teníamos jueves, viernes y sábado para preparar un partido que podía mandar al equipo a segunda. Solamente una victoria nos daba esperanza... Fue la primera victoria en un estreno en 50 años y eso que el equipo venía una racha muy negativa. Recuerdo que le dije a mis ayudantes que nunca había perdido en una circunstancia similar y que esta vez no sería una excepción. 
Posteriormente vino una derrota en el José Alvalade y un empate a cero en casa, ante Marítimo que nos garantizó la permanencia. 


Necesitábamos ese marcador y la sensación que quedó fue la del deber cumplido, ya que restituimos la esperanza y mantuvimos al equipo en el escalón más alto del fútbol portugués. Fue un momento de extrema felicidad, porque las expectativas estaban muy debilitadas y fue necesario hacer creer en que todos conseguiríamos el objetivo final. 
Recuerdo en ese partido a un equipo con determinación, seguro, confiado de que en los 90 minutos no recibiríamos un gol, de manera que, pudiéramos alcanzar en cualquier momento el resultado deseado, sabiendo que debíamos ser en todo momento un equipo equilibrado táctica y emocionalmente.
Para preparar el partido conversamos con los jugadores, con los elementos de la estructura del club, identificamos los aspectos a corregir, potenciar factores y comportamientos positivos. Tácticamente apostamos por reforzar la organización defensiva, pero fue fundamental contar con la entrega y la disponibilidad total de todos los jugadores del equipo. 
En definitiva, apostamos en organización, reajustamos posiciones  en el caso de algunos jugadores y fomentamos el espíritu de unión absoluta, independientemente de los resultados.