6/2/17

Tres partidos de... André Cunha

Continuamos la serie "Tres partidos de..." con el capítulo dedicado a André Cunha centrocampista portugués que brilló en el mejor Gil Vicente de toda la historia.


André Cunha protagoniza un nuevo capítulo de la serie "Tres partidos de..." y lo hace gracias a presentar un curriculum más que interesante (con más de 300 partidos y 30 goles en categoría senior) y habiendo protagonizado una de las historias más bellas vividas en la Primerira Liga en los últimos años. 

Y es que, aunque esperó hasta los 34 años para debutar en la máxima categoría de Portugal demostró un nivel que lo situó entre los mejores jugadores del torneo en su posición y llevó a Gil Vicente a cotas inimaginables junto a hombres como Claudio, Hugo Viera y César Peixoto.

Interior o medio centro, André Cunha fue siempre un jugador elegante, inteligente y con una gran visión de juego y además de en Barcelós (desde 2009 hasta verano de 2013), brilló en equipos con SC Covilhã (2002/03), Estoril Praia (2007/08), Vizela (2008/09) y puso fin a su carrera con Vilaverdense FC con 37 años.

A continuación les dejo con sus tres partidos, todos defendiendo la camiseta de Gil Vicente:


Era mi segunda temporada en Gil Vicente y, en la última jornada de la Segunda Liga, necesitábamos ganar para lograr el ascenso y jugamos en casa contra Fátima. Recuerdo que el estadio estaba completamente lleno y todo el mundo en la ciudad hablaba del partido y nos pedía el objetivo. 

Entramos muy fuerte en el partido y rápidamente logramos el 2-0 (con goles de Luis Carlos y João Vilela) y el estadio parecía un volcán. En la segunda parte, nos recortaron la ventaja, pero en el minuto final Hugo Viera hizo el 3-1. Lo que queríamos era que el árbitro pitara el final para poder festejar y cuando por fin escuchamos el pitido final corrí hasta las gradas para abrazar a mis familiares y a mi mujer. Fue un partido emocionante hasta el extremo.



Logramos ganar a FC Porto una semana después de hacer un buen partido en el Estadio da Luz contra SL Benfica aunque se saldó con derrota. 

Sin embargo, en el vestuario, justo al terminar, sentimos que si jugábamos con esa calidad y entrega y con el apoyo de nuestro público tendríamos una oportunidad contra FC Porto, a pesar de que venía de lograr una serie de 50 partidos sin perder en la liga.  

Fue una noche mágica, en la que fuimos eficaces al atacar y muy solidarios al defender. De esta manera conseguimos la victoria. Esta partido forma parte de mi historia, ya que hice el tercer gol, que fue considerado como el mejor de la jornada y todavía hoy, hay que gente que me para por la calle para hablar tanto de la victoria como del tanto. 


Camino que hicimos en la competición fue una historia de superación en la que un equipo formado por jugadores y hombres se ganó un lugar por derecho en la bonita historia de Gil Vicente.  

Nadie imaginaba que un equipo que acababa de ascender pudiera hacer un campeonato sin sufrir (Gil Vicente fue noveno) y todavía se permitió el lujo de jugar una final. 

Los momentos previos a la final son aquellos en los que sentimos que todo el sacrificio que hicimos en el fútbol valió la pena. Llegar a un estadio y a una ciudad en la que somos forasteros y ver imágenes nuestras y a los seguidores animando a nuestra llegada al estadio (habiendo hecho tantos kilómetros) es algo que nunca vamos a olvidar. 

Perdimos, pero todos sintieron que lo dimos todo para lograr el trofeo, no lo conseguimos, pero nos ganamos el respeto de mucho y dignificamos a nuestro club y a nuestra ciudad y a nuestra gente. 

Imágenes autorizadas por André Cunha.

Referencias: www.zerozero.pt