8/2/17

Ricardo Andrade: "Tras veinte años de carrera, amo de la misma manera mi trabajo"

Entrevista exclusiva a Ricardo Andrade, que nos comenta como compagina su trabajo como jugador en el equipo principal de Pinhalnovense con las tareas como entrenador de guardamentas en el plantel juvenil.



A sus 39 años, Ricardo Andrade continua en activo, lo hace en el Pinhalnovense en el Campeonato de Portugal Prio, club en el que también desarrolla las labores de entrenador de guardametas del equipo junior, que juega en la Segunda División portuguesa. 

Brasileño, cumple su octava temporada en Portugal, país en el que ha acumulado experiencia, además de en Pinhalnovense, en equipos como son Moreirense, Leixões, União de LeiriaFátima, Tondela, 1º Dezembro, y Oliveira de Hospital.

En el equipo de Pinhal Novo, cumple con su segunda temporada con el doble cometido que le permite cumplir con sus dos pasiones, el disfrutar de la competición cada fin de semana y el de transmitir los conocimientos que ha ido adquiriendo a lo largo de 20 años de carrera en la que ha jugado además de en Brasil y Portugal, en Paraguay y Vietnam.

A continuación les dejo con sus palabras:

¿Cómo surge la inquietud de ser técnico de guardametas?

Pues yo vengo de una escuela de guardametas muy técnicos y tuve la felicidad de tener entrenadores que priorizaban la parte técnica y la situaciones reales de juego. 

Si es cierto que todo va evolucionando y, teniendo en cuenta que he jugado en 27 clubes profesionales hasta hoy, he llegado a la conclusión de que todo los técnicos que tuve me hicieron mejorar y que seguimos aprendiendo cada día.  

Empecé a entrenar la temporada pasada, cuando fui invitado tras mi llegada al equipo, por el señor António Carraça, para poder entrenar a los guardamentas del equipo junior, porque para mí es una pasión desarrollar mi trabajo.

Soy una persona feliz, porque puedo jugar y entrenar a otros porteros.

¿Entiende importante llevar a cabo un trabajo específico?

Claro que sí, aunque todavía veo a muchas personas que piensan que cualquier persona puede entrenar a un guardameta y no estoy de acuerdo con ello.

De igual manera, no creo que cualquier guardameta pueda ser un buen entrenador. Por este motivo, busco siempre aprender no solamente con mi entrenador, sino también con los técnicos principales de otros clubes. Solamente así mejoramos y aprendemos. 


¿Cómo recuerda su llegada a Portugal?

Cuando llegué a Portugal en 2009, tuve que adaptarme a un estilo de juego más rápido y a probarme mucho más con los pies, si bien esto no fue difícil. Sin embargo, pienso que un equipo que cuente con un portero bueno técnicamente en todos los sentidos, es mucho más fácil adaptarse a cualquier modelo de juego, es simple. 

Hoy, a los 39 años, continuo teniendo el mismo amor por el entrenamiento y por los partidos. 

¿Cuáles son los puntos clave que tiene en cuenta como técnico y como jugador?

Con mis guardametas intento transmitir todo lo que aprendí a lo largo de mis veinte años de carrera. Creo firmemente que sabiéndose adaptar a las numerosas situaciones que entrenamos y las que se dan en los partidos, tendremos siempre un guardameta completo. 

En este sentido trabajo con Jorge, Fred (ambos en la imagen de portada con Ricardo Andrade) y Yao y ya noté una gran evolución a partir de esa manera de trabajar. 

¿Ha tenido dificultades a la hora de compaginar ambas tareas?

Hasta ahora nunca los tuve, sin embargo creo que, estoy comenzando a forjar una vocación, por lo que al final de la temporada decidiré si solamente entrenaré de aquí en adelante o no. 

Gracias a Dios me siento feliz con lo que hago, si bien, todo llegará a su tiempo, y pienso que debemos estar preparados para tomar decisiones y yo lo estoy.